En plena crisis de los treinta me paso las tardes solo delante de mi Xbox 360, pero al fin y al cabo no es mala compañía y por lo menos entretiene. Sobretodo desde el sábado que compré dos nuevos juegos: Burnout Paradise y Viva Piñata (del que hablaré más adelante.

Burnout Paradise es básicamente un juego de coches de carrera y nunca pensé que me compraría uno de éstos, pues los juegos de competición se me dan fatal (salvo el tenis en Wii Sport). Pero no es un juego de coches al uso, nos damos cuenta nada más iniciarlo y ver que tenemos toda una ciudad a nuestra disposición. Nos se nos obliga a competir en una carrera vacía del punto A al punto B, simplemente nos dan libre albedrío para hacer lo que queramos. El mapa de carreteras es enorme y sin metir, cada cruce es una misión o reto. Así tenemos como retos carreras, competición de takedowns (chocar coches contrarios), llegar vivo al destino sin que te machaquen, acrobacias, etc.
Tenemos tres tipos de coches, de carrera, de ataque y de acrobacias, cada uno con sus características. En total hay 75 coches a desbloquear y podemos cambiarlos cuando queramos y usar el que necesitemos en cada momento. Para hacer el juego más realista, para cambiar de coche tienes que ir al depósito, y para realizar una misión tienes que llegar al punto exacto. Puedes verte recorrer toda la ciudad para llegar al punto de inicio de una misión concreta.
Como he dicho tenemos libertad total del mapa y hay muchas cosas por descubrir. Uno de los alicientes del juego es entrar por callejones buscando rampas o grandes saltos que realizar, así como vueltas de campanas, derrapes, aparcamientos extremos, etc. Hay un modo muy curioso donde pones el coche automáticamente en proceso de vuelco, y debes intentar chocar con cuantos coches pasen por la carretera acumulando puntos. Puedo asegurar que hoy por hoy hay una calle que tiene mi nombre con la mejor puntuación, a la espera de que alguien lo supere.
Con este juego he inaugurado mi aparición en el juego online de la Xbox, puedo decir que el auricular y micro que trae de regalo la consola funcionan perfectamente. Y también he de decir que jugar a Burnout Paradise online es muy divertido. Como anécdota, si machacas el coche de un jugador y éste tiene una webcam de xbox, automáticamente se le hace una foto de su cara de sorpresa; tengo una foto muy gracioso de un sevillano sentado en su salón en bermudas y sin camiseta, con el refrigerio colocado en la mesita del salón y una cara de felicidad extrema de estar disfrutando del juego.
Joer, pues está curioso lo de las fotos con la webcam. Anda que se tendrá que ver a cada uno… XD