Cuando he visto este vídeo me ha dado pena del pobre Asimo, y sobretodo de sus creadores que menudo bochorno han tenido que pasar. Asimo es para mí uno de los mejores robots inventados hasta el momento y el hecho de verlo tropezar me hace pensar que aún nos queda mucho para vivir una sociedad digna del mismo Asimov. No obstante, tropezar es una acción muy humana.